{"id":899,"date":"2013-01-08T14:29:22","date_gmt":"2013-01-08T13:29:22","guid":{"rendered":"http:\/\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/?page_id=899"},"modified":"2013-01-15T11:33:15","modified_gmt":"2013-01-15T10:33:15","slug":"899-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=899","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo I: Principios Generales"},"content":{"rendered":"<h1 align=\"center\"><span style=\"color: #800080;\"><b>CAP\u00cdTULO I:\u00a0<\/b><b>PRINCIPIOS GENERALES PARA LA REFORMA\u00a0<\/b><b>Y FOMENTO DE LA SAGRADA LITURGIA<\/b><\/span><\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/liturgia_y_belleza.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"900\" data-permalink=\"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?attachment_id=900\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/liturgia_y_belleza.jpg?fit=610%2C407&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"610,407\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"liturgia_y_belleza\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/liturgia_y_belleza.jpg?fit=300%2C200&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/liturgia_y_belleza.jpg?fit=610%2C407&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-900\" alt=\"liturgia_y_belleza\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/liturgia_y_belleza-300x200.jpg?resize=300%2C200\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/liturgia_y_belleza.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/liturgia_y_belleza.jpg?w=610&amp;ssl=1 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800080;\"><b>I. NATURALEZA DE LA SAGRADA LITURGIA\u00a0<\/b><b>Y SU IMPORTANCIA EN LA VIDA DE LA IGLESIA<\/b><\/span><\/h2>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>La obra de la salvaci\u00f3n se realiza en Cristo<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>5. Dios, que \u00abquiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u00bb (<i>1 Tim<\/i>., 2,4), \u00abhabiendo hablado antiguamente en muchas ocasiones de diferentes maneras a nuestros padres por medio de los profetas\u00bb (<i>Hebr<\/i>., 1,1), cuando lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos envi\u00f3 a su Hijo, el Verbo hecho carne, ungido por el Esp\u00edritu Santo, para evangelizar a los pobres y curar a los contritos de coraz\u00f3n, como \u00abm\u00e9dico corporal y espiritual\u00bb, mediador entre Dios y los hombres. En efecto, su humanidad, unida a la persona del Verbo, fue instrumento de nuestra salvaci\u00f3n. Por esto en Cristo se realiz\u00f3 plenamente nuestra reconciliaci\u00f3n y se nos dio la plenitud del culto divino. Esta obra de redenci\u00f3n humana y de la perfecta glorificaci\u00f3n de Dios, preparada por las maravillas que Dios obr\u00f3 en el pueblo de la Antigua Alianza, Cristo la realiz\u00f3 principalmente por el misterio pascual de su bienaventurada pasi\u00f3n. Resurrecci\u00f3n de entre los muertos y gloriosa Ascensi\u00f3n. Por este misterio, \u00abcon su Muerte destruy\u00f3 nuestra muerte y con su Resurrecci\u00f3n restaur\u00f3 nuestra vida. Pues el costado de Cristo dormido en la cruz naci\u00f3 \u00abel sacramento admirable de la Iglesia entera\u00bb.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>En la Iglesia se realiza por la Liturgia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>6. Por esta raz\u00f3n, as\u00ed como Cristo fue enviado por el Padre, \u00c9l, a su vez, envi\u00f3 a los Ap\u00f3stoles llenos del Esp\u00edritu Santo. No s\u00f3lo los envi\u00f3 a predicar el Evangelio a toda criatura y a anunciar que el Hijo de Dios, con su Muerte y Resurrecci\u00f3n, nos libr\u00f3 del poder de Satan\u00e1s y de la muerte, y nos condujo al reino del Padre, sino tambi\u00e9n a realizar la obra de salvaci\u00f3n que proclamaban, mediante el sacrificio y los sacramentos, en torno a los cuales gira toda la vida lit\u00fargica. Y as\u00ed, por el bautismo, los hombres son injertados en el misterio pascual de Jesucristo: mueren con El, son sepultados con El y resucitan con El; reciben el esp\u00edritu de adopci\u00f3n de hijos \u00abpor el que clamamos: Abba, Padre\u00bb (<i>Rom<\/i>., 8,15) y se convierten as\u00ed en los verdaderos adoradores que busca el Padre. Asimismo, cuantas veces comen la cena del Se\u00f1or, proclaman su Muerte hasta que vuelva. Por eso, el d\u00eda mismo de Pentecost\u00e9s, en que la Iglesia se manifest\u00f3 al mundo \u00ablos que recibieron la palabra de Pedro \u00abfueron bautizados. Y con perseverancia escuchaban la ense\u00f1anza de los Ap\u00f3stoles, se reun\u00edan en la fracci\u00f3n del pan y en la oraci\u00f3n, alabando a Dios, gozando de la estima general del pueblo\u00bb (<i>Act<\/i>., 2,14-47). Desde entonces, la Iglesia nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual: leyendo \u00abcuanto a \u00e9l se refieren en toda la Escritura\u00bb (<i>Lc<\/i>., 24,27), celebrando la Eucarist\u00eda, en la cual \u00abse hace de nuevo presentes la victoria y el triunfo de su Muerte\u00bb, y dando gracias al mismo tiempo \u00bb a Dios por el don inefable\u00bb (<i>2 Cor.<\/i>, 9,15) en Cristo Jes\u00fas, \u00abpara alabar su gloria\u00bb (<i>Ef<\/i>., 1,12), por la fuerza del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Presencia de Cristo en la Liturgia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>7. Para realizar una obra tan grande, Cristo est\u00e1 siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la acci\u00f3n lit\u00fargica. Est\u00e1 presente en el sacrificio de la Misa, sea en la persona del ministro, \u00abofreci\u00e9ndose ahora por ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreci\u00f3 en la cruz\u00bb, sea sobre todo bajo las especies eucar\u00edsticas. Est\u00e1 presente con su fuerza en los Sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza. Est\u00e1 presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es El quien habla. Est\u00e1 presente, por \u00faltimo, cuando la Iglesia suplica y canta salmos, el mismo que prometi\u00f3: \u00abDonde est\u00e1n dos o tres congregados en mi nombre, all\u00ed estoy Yo en medio de ellos\u00bb (<i>Mt<\/i>., 18,20). Realmente, en esta obra tan grande por la que Dios es perfectamente glorificado y los hombres santificados, Cristo asocia siempre consigo a su amad\u00edsima Esposa la Iglesia, que invoca a su Se\u00f1or y por El tributa culto al Padre Eterno.<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n, pues, se considera la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificaci\u00f3n del hombre, y as\u00ed el Cuerpo M\u00edstico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto p\u00fablico \u00edntegro. En consecuencia, toda celebraci\u00f3n lit\u00fargica, por ser obra de Cristo sacerdotes y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acci\u00f3n sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo t\u00edtulo y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Liturgia terrena y Liturgia celeste<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>8. En la Liturgia terrena preguntamos y tomamos parte en aquella Liturgia celestial, que se celebra en la santa ciudad de Jerusal\u00e9n, hacia la cual nos dirigimos como peregrinos, y donde Cristo est\u00e1 sentado a la diestra de Dios como ministro del santuario y del tabern\u00e1culo verdadero, cantamos al Se\u00f1or el himno de gloria con todo el ej\u00e9rcito celestial; venerando la memoria de los santos esperamos tener parte con ellos y gozar de su compa\u00f1\u00eda; aguardamos al Salvador, Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, hasta que se manifieste El, nuestra vida, y nosotros nos manifestamos tambi\u00e9n gloriosos con El.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>La Liturgia no es la \u00fanica actividad de la Iglesia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>9. La sagrada Liturgia no agota toda la actividad de la Iglesia, pues para que los hombres puedan llegar a la Liturgia es necesario que antes sean llamados a la fe y a la conversi\u00f3n: \u00ab\u00bfC\u00f3mo invocar\u00e1n a Aquel en quien no han cre\u00eddo? \u00bfO c\u00f3mo creer\u00e1n en El sin haber o\u00eddo de El? \u00bfY como oir\u00e1n si nadie les predica? \u00bfY c\u00f3mo predicar\u00e1n si no son enviados?\u00bb (<i>Rom<\/i>., 10,14-15). Por eso, a los no creyentes la Iglesia proclama el mensaje de salvaci\u00f3n para que todos los hombres conozcan al \u00fanico Dios verdadero y a su enviado Jesucristo, y se conviertan de sus caminos haciendo penitencia. Y a los creyentes les debe predicar continuamente la fe y la penitencia, y debe prepararlos, adem\u00e1s, para los Sacramentos, ense\u00f1arles a cumplir todo cuanto mand\u00f3 Cristo y estimularlos a toda clase de obras de caridad, piedad y apostolado, para que se ponga de manifiesto que los fieles, sin ser de este mundo, son la luz del mundo y dan gloria al Padre delante de los hombres.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Liturgia, cumbre y fuente de la vida eclesial<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>10. No obstante, la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apost\u00f3licos se ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se re\u00fanan para alabar a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y coman la cena del Se\u00f1or. Por su parte, la Liturgia misma impulsa a los fieles a que, saciados \u00abcon los sacramentos pascuales\u00bb, sean \u00abconcordes en la piedad\u00bb; ruega a Dios que \u00abconserven en su vida lo que recibieron en la fe\u00bb, y la renovaci\u00f3n de la Alianza del Se\u00f1or con los hombres en la Eucarist\u00eda enciende y arrastra a los fieles a la apremiante caridad de Cristo. Por tanto, de la Liturgia, sobre todo de la Eucarist\u00eda, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la m\u00e1xima eficacia aquella santificaci\u00f3n de los hombres en Cristo y aquella glorificaci\u00f3n de Dios, a la cual las dem\u00e1s obras de la Iglesia tienden como a su fin.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Necesidad de las disposiciones personales<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>11. Mas, para asegurar esta plena eficacia es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada Liturgia con recta disposici\u00f3n de \u00e1nimo, pongan su alma en consonancia con su voz y colaboren con la gracia divina, para no recibirla en vano. Por esta raz\u00f3n, los pastores de almas deben vigilar para que en la acci\u00f3n lit\u00fargica no s\u00f3lo se observen las leyes relativas a la celebraci\u00f3n v\u00e1lida y l\u00edcita, sino tambi\u00e9n para que los fieles participen en ella consciente, activa y fructuosamente.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Liturgia y ejercicios piadosos<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>12. Con todo, la participaci\u00f3n en la sagrada Liturgia no abarca toda la vida espiritual. En efecto, el cristiano, llamado a orar en com\u00fan, debe, no obstante, entrar tambi\u00e9n en su cuarto para orar al Padre en secreto; m\u00e1s a\u00fan, debe orar sin tregua, seg\u00fan ense\u00f1a el Ap\u00f3stol. Y el mismo Ap\u00f3stol nos exhorta a llevar siempre la mortificaci\u00f3n de Jes\u00fas en nuestro cuerpo, para que tambi\u00e9n su vida se manifieste en nuestra carne mortal. Por esta causa pedimos al Se\u00f1or en el sacrificio de la Misa que, \u00abrecibida la ofrenda de la v\u00edctima espiritual\u00bb, haga de nosotros mismos una \u00abofrenda eterna\u00bb para S\u00ed.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Se recomiendan las pr\u00e1cticas piadosas aprobadas<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>13. Se recomiendan encarecidamente los ejercicios piadosos del pueblo cristiano, con tal que sean conformes a las leyes y a las normas de la Iglesia, en particular si se hacen por mandato de la Sede Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Gozan tambi\u00e9n de una dignidad especial las pr\u00e1cticas religiosas de las Iglesias particulares que se celebran por mandato de los Obispos, a tenor de las costumbres o de los libros leg\u00edtimamente aprobados.<\/p>\n<p>Ahora bien, es preciso que estos mismos ejercicios se organicen teniendo en cuenta los tiempos lit\u00fargicos, de modo que vayan de acuerdo con la sagrada Liturgia, en cierto modo deriven de ella y a ella conduzcan al pueblo, ya que la liturgia, por su naturaleza, est\u00e1 muy por encima de ellos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800080;\"><b>II. NECESIDAD DE PROMOVER LA EDUCACI\u00d3N\u00a0<\/b><b>LIT\u00daRGICA Y LA PARTICIPACI\u00d3N ACTIVA<\/b><\/span><\/h2>\n<p>14. La santa madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participaci\u00f3n plena, consciente y activa en las celebraciones lit\u00fargicas que exige la naturaleza de la Liturgia misma y a la cual tiene derecho y obligaci\u00f3n, en virtud del bautismo, el pueblo cristiano, \u00ablinaje escogido sacerdocio real, naci\u00f3n santa, pueblo adquirido\u00bb (<i>1 Pe<\/i>., 2,9; cf. 2,4-5). Al reformar y fomentar la sagrada Liturgia hay que tener muy en cuenta esta plena y activa participaci\u00f3n de todo el pueblo, porque es la fuente primaria y necesaria de donde han de beber los fieles el esp\u00edritu verdaderamente cristiano, y por lo mismo, los pastores de almas deben aspirar a ella con diligencia en toda su actuaci\u00f3n pastoral, por medio de una educaci\u00f3n adecuada. Y como no se puede esperar que esto ocurra, si antes los mismos pastores de almas no se impregnan totalmente del esp\u00edritu y de la fuerza de la Liturgia y llegan a ser maestros de la misma, es indispensable que se provea antes que nada a la educaci\u00f3n lit\u00fargica del clero. Por tanto, el sacrosanto Concilio ha decretado establecer lo que sigue:<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Formaci\u00f3n de profesores de Liturgia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>15. Los profesores que se elijan para ense\u00f1ar la asignatura de sagrada Liturgia en los seminarios, casas de estudios de los religiosos y facultades teol\u00f3gicas, deben formarse a conciencia para su misi\u00f3n en institutos destinados especialmente a ello.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Formaci\u00f3n lit\u00fargica del clero<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>16. La asignatura de sagrada Liturgia se debe considerar entre las materias necesarias y m\u00e1s importantes en los seminarios y casas de estudio de los religiosos, y entre las asignaturas principales en las facultades teol\u00f3gicas. Se explicar\u00e1 tanto bajo el aspecto teol\u00f3gico e hist\u00f3rico como bajo el aspecto espiritual, pastoral y jur\u00eddico. Adem\u00e1s, los profesores de las otras asignaturas, sobre todo de Teolog\u00eda dogm\u00e1tica, Sagrada Escritura, Teolog\u00eda espiritual y pastoral, procurar\u00e1n exponer el misterio de Cristo y la historia de la salvaci\u00f3n, partiendo de las exigencias intr\u00ednsecas del objeto propio de cada asignatura, de modo que quede bien clara su conexi\u00f3n con la Liturgia y la unidad de la formaci\u00f3n sacerdotal.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Vida lit\u00fargica en los seminarios e institutos religiosos<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>17. En los seminarios y casas religiosas, los cl\u00e9rigos deben adquirir una formaci\u00f3n lit\u00fargica de la vida espiritual, por medio de una adecuada iniciaci\u00f3n que les permita comprender los sagrados ritos y participar en ellos con toda el alma, sea celebrando los sagrados misterios, sea con otros ejercicios de piedad penetrados del esp\u00edritu de la sagrada Liturgia; aprendan al mismo tiempo a observar las leyes lit\u00fargicas, de modo que en los seminarios e institutos religiosos la vida est\u00e9 totalmente informada de esp\u00edritu lit\u00fargico.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Vida lit\u00fargica de los sacerdotes<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>18. A los sacerdotes, tanto seculares como religiosos, que ya trabajan en la vi\u00f1a del Se\u00f1or, se les ha de ayudar con todos los medios apropiados a comprender cada vez m\u00e1s plenamente lo que realizan en las funciones sagradas, a vivir la vida lit\u00fargica y comunicarla a los fieles a ellos encomendados.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Formaci\u00f3n lit\u00fargica del pueblo fiel<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>19. Los pastores de almas fomenten con diligencia y paciencia la educaci\u00f3n lit\u00fargica y la participaci\u00f3n activa de los fieles, interna y externa, conforme a su edad, condici\u00f3n, g\u00e9nero de vida y grado de cultura religiosa, cumpliendo as\u00ed una de las funciones principales del fiel dispensador de los misterios de Dios y, en este punto, gu\u00eden a su reba\u00f1o no s\u00f3lo de palabra, sino tambi\u00e9n con el ejemplo.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Transmisiones de acciones lit\u00fargicas<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>20. Las transmisiones radiof\u00f3nicas y televisivas de acciones sagradas, sobre todo si se trata de la celebraci\u00f3n de la Misa, se har\u00e1n discreta y decorosamente, bajo la direcci\u00f3n y responsabilidad de una persona id\u00f3nea a quien los Obispos hayan destinado a este menester.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800080;\"><b>III. REFORMA DE LA SAGRADA LITURGIA<\/b><\/span><\/h2>\n<p>21. Para que en la sagrada Liturgia el pueblo cristiano obtenga con mayor seguridad gracias abundantes, la santa madre Iglesia desea proveer con solicitud a una reforma general de la misma Liturgia. Porque la Liturgia consta de una parte que es inmutable por ser la instituci\u00f3n divina, y de otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden y aun deben variar, si es que en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza \u00edntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados.<\/p>\n<p>En esta reforma, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo cristiano pueda comprenderlas f\u00e1cilmente y participar en ellas por medio de una celebraci\u00f3n plena, activa y comunitaria.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, el sacrosanto Concilio ha establecido estas normas generales:<\/p>\n<h2 align=\"center\"><span style=\"color: #800080;\"><i>A) Normas generales<\/i><\/span><\/h2>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>S\u00f3lo la Jerarqu\u00eda puede introducir cambios en la Liturgia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>22. \u00a71. La reglamentaci\u00f3n de la sagrada Liturgia es de competencia exclusiva de la autoridad eclesi\u00e1stica; \u00e9sta reside en la Sede Apost\u00f3lica y, en la medida que determine la ley, en el Obispo.<\/p>\n<p>\u00a7 2. En virtud del poder concedido por el derecho la reglamentaci\u00f3n de las cuestiones lit\u00fargicas corresponde tambi\u00e9n, dentro de los l\u00edmites establecidos, a las competentes asambleas territoriales de Obispos de distintas clases, leg\u00edtimamente constituidos.<\/p>\n<p>\u00a73. Por lo mismo, nadie, aunque sea sacerdote, a\u00f1ada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la Liturgia.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Conservar la tradici\u00f3n y apertura al leg\u00edtimo progreso<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>23. Para conservar la sana tradici\u00f3n y abrir, con todo, el camino a un progreso leg\u00edtimo, debe preceder siempre una concienzuda investigaci\u00f3n teol\u00f3gica, hist\u00f3rica y pastoral, acerca de cada una de las partes que se han de revisar. T\u00e9ngase en cuenta, adem\u00e1s, no s\u00f3lo las leyes generales de la estructura y mentalidad lit\u00fargicas, sino tambi\u00e9n la experiencia adquirida con la reforma lit\u00fargica y con los indultos concedidos en diversos lugares. Por \u00faltimo, no se introduzcan innovaciones si no lo exige una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia, y s\u00f3lo despu\u00e9s de haber tenido la precauci\u00f3n de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo as\u00ed, org\u00e1nicamente a partir de las ya existentes. En cuanto sea posible ev\u00edtense las diferencias notables de ritos entre territorios contiguos.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Biblia y Liturgia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>24. En la celebraci\u00f3n lit\u00fargica la importancia de la Sagrada Escritura es sumamente grande. Pues de ella se toman las lecturas que luego se explican en la homil\u00eda, y los salmos que se cantan, las preces, oraciones e himnos lit\u00fargicos est\u00e1n penetrados de su esp\u00edritu y de ella reciben su significado las acciones y los signos. Por tanto, para procurar la reforma, el progreso y la adaptaci\u00f3n de la sagrada Liturgia, hay que fomentar aquel amor suave y vivo hacia la Sagrada Escritura que atestigua la venerable tradici\u00f3n de los ritos, tanto orientales como occidentales.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Revisi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>25. Rev\u00edsense cuanto antes los libros lit\u00fargicos, vali\u00e9ndose de peritos y consultando a Obispos de diversas regiones del mundo.<\/p>\n<h2 align=\"center\"><span style=\"color: #800080;\"><i>B) Normas derivadas de la \u00edndole de la liturgia como acci\u00f3n\u00a0<\/i><i>jer\u00e1rquica y comunitaria<\/i>.<\/span><\/h2>\n<p>26. Las acciones lit\u00fargicas no son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia, que es \u00absacramento de unidad\u00bb, es decir, pueblo santo congregado y ordenado bajo la direcci\u00f3n de los Obispos.<\/p>\n<p>Por eso pertenecen a todo el cuerpo de la Iglesia, influyen en \u00e9l y lo manifiestan; pero cada uno de los miembros de este cuerpo recibe un influjo diverso, seg\u00fan la diversidad de \u00f3rdenes, funciones y participaci\u00f3n actual.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Primac\u00eda de las celebraciones comunitarias<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>27. Siempre que los ritos, cada cual seg\u00fan su naturaleza propia, admitan una celebraci\u00f3n comunitaria, con asistencia y participaci\u00f3n activa de los fieles, inc\u00falquese que hay que preferirla, en cuanto sea posible, a una celebraci\u00f3n individual y casi privada. Esto vale, sobre todo, para la celebraci\u00f3n de la Misa, quedando siempre a salvo la naturaleza p\u00fablica y social de toda Misa, y para la administraci\u00f3n de los Sacramentos.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Cada cual desempe\u00f1e su oficio<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>28. En las celebraciones lit\u00fargicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempe\u00f1ar su oficio, har\u00e1 todo y s\u00f3lo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acci\u00f3n y las normas lit\u00fargicas.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Aut\u00e9ntico ministerio lit\u00fargico<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>29. Los ac\u00f3litos, lectores, comentadores y cuantos pertenecen a la Schola Cantorum, desempe\u00f1an un aut\u00e9ntico ministerio lit\u00fargico. Ejerzan, por tanto, su oficio con la sincera piedad y orden que convienen a tan gran ministerio y les exige con raz\u00f3n el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Con ese fin es preciso que cada uno, a su manera, est\u00e9 profundamente penetrado del esp\u00edritu de la Liturgia y sea instruido para cumplir su funci\u00f3n debida y ordenadamente.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Participaci\u00f3n activa de los fieles<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>30. Para promover la participaci\u00f3n activa se fomentar\u00e1n las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las ant\u00edfonas, los cantos y tambi\u00e9n las acciones o gestos y posturas corporales. Gu\u00e1rdese, adem\u00e1s, a su debido tiempo, un silencio sagrado.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Normas para la revisi\u00f3n de las r\u00fabricas<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>31. En la revisi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos, t\u00e9ngase muy en cuenta que en las r\u00fabricas est\u00e9 prevista tambi\u00e9n la participaci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>No se har\u00e1 acepci\u00f3n alguna de personas<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>32. Fuera de la distinci\u00f3n que deriva de la funci\u00f3n lit\u00fargica y del orden sagrado, y exceptuados los honores debidos a las autoridades civiles a tenor de las leyes lit\u00fargicas, no se har\u00e1 acepci\u00f3n de personas o de clases sociales ni en las ceremonias ni en el ornato externo.<\/p>\n<h2 align=\"center\"><span style=\"color: #800080;\"><i>C) Normas derivadas del car\u00e1cter did\u00e1ctico y pastoral de la Liturgia.<\/i><\/span><\/h2>\n<p>33. Aunque la sagrada Liturgia sea principalmente culto de la divina Majestad, contiene tambi\u00e9n una gran instrucci\u00f3n para el pueblo fiel. En efecto, en la liturgia, Dios habla a su pueblo; Cristo sigue anunciando el Evangelio. Y el pueblo responde a Dios con el canto y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan: las oraciones que dirige a Dios el sacerdote \u2014que preside la asamblea representando a Cristo\u2014 se dicen en nombre de todo el pueblo santo y de todos los circunstantes. Los mismos signos visibles que usa la sagrada Liturgia han sido escogidos por Cristo o por la Iglesia para significar realidades divinas invisibles. Por tanto, no s\u00f3lo cuando se lee \u00ablo que se ha escrito para nuestra ense\u00f1anza\u00bb (<i>Rom<\/i>., 15,4), sino tambi\u00e9n cuando la Iglesia ora, canta o act\u00faa, la fe de los participantes se alimenta y sus almas se elevan a Dios a fin de tributarle un culto racional y recibir su gracia con mayor abundancia.<\/p>\n<p>Por eso, al realizar la reforma hay que observar las normas generales siguientes:<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Estructura de los ritos<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>34. Los ritos deben resplandecer con noble sencillez; deben ser breves, claros, evitando las repeticiones in\u00fatiles, adaptados a la capacidad de los fieles y, en general, no deben tener necesidad de muchas explicaciones.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Biblia, predicaci\u00f3n y catequesis lit\u00fargica<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>35. Para que aparezca con claridad la \u00edntima conexi\u00f3n entre la palabra y el rito en la Liturgia:<\/p>\n<p>1). En las celebraciones sagradas debe haber lectura de la Sagrada Escritura m\u00e1s abundante, m\u00e1s variada y m\u00e1s apropiada.<\/p>\n<p>2). Por ser el serm\u00f3n parte de la acci\u00f3n lit\u00fargica, se indicar\u00e1 tambi\u00e9n en las r\u00fabricas el lugar m\u00e1s apto, en cuanto lo permite la naturaleza del rito; c\u00famplase con la mayor fidelidad y exactitud el ministerio de la predicaci\u00f3n. las fuentes principales de la predicaci\u00f3n ser\u00e1n la Sagrada Escritura y la Liturgia, ya que es una proclamaci\u00f3n de las maravillas obradas por Dios en la historia de la salvaci\u00f3n o misterio de Cristo, que est\u00e1 siempre presente y obra en nosotros, particularmente en la celebraci\u00f3n de la Liturgia.<\/p>\n<p>3). Inc\u00falquese tambi\u00e9n por todos los medios la catequesis m\u00e1s directamente lit\u00fargica, y si es preciso, t\u00e9ngase previstas en los ritos mismos breves moniciones, que dir\u00e1 el sacerdote u otro ministro competente, pero solo en los momentos m\u00e1s oportunos, con palabras prescritas u otras semejantes.<\/p>\n<p>4). Fom\u00e9ntense las celebraciones sagradas de la palabra de Dios en las v\u00edsperas de las fiestas m\u00e1s solemnes, en algunas ferias de Adviento y Cuaresma y los domingos y d\u00edas festivos, sobre todo en los lugares donde no haya sacerdotes, en cuyo caso debe dirigir la celebraci\u00f3n un di\u00e1cono u otro delegado por el Obispo.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Lengua lit\u00fargica<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>36. \u00a7 1. Se conservar\u00e1 el uso de la lengua latina en los ritos latinos, salvo derecho particular.<\/p>\n<p>\u00a7 2. Sin embargo, como el uso de la lengua vulgar es muy \u00fatil para el pueblo en no pocas ocasiones, tanto en la Misa como en la administraci\u00f3n de los Sacramentos y en otras partes de la Liturgia, se le podr\u00e1 dar mayor cabida, ante todo, enlas lecturas y moniciones, en algunas oraciones y cantos, conforme a las normas que acerca de esta materia se establecen para cada caso en los cap\u00edtulos siguientes.<\/p>\n<p>\u00a7 3. Supuesto el cumplimiento de estas normas, ser\u00e1 de incumbencia de la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de la que se habla en el art\u00edculo 22, 2, determinar si ha de usarse la lengua vern\u00e1cula y en qu\u00e9 extensi\u00f3n; si hiciera falta se consultar\u00e1 a los Obispos de las regiones lim\u00edtrofes de la misma lengua. Estas decisiones tienen que ser aceptadas, es decir, confirmadas por la Sede Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u00a7 4. La traducci\u00f3n del texto latino a la lengua vern\u00e1cula, que ha de usarse en la Liturgia, debe ser aprobada por la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial antes mencionada.<\/p>\n<h2 align=\"center\"><span style=\"color: #800080;\"><i>D) Normas para adaptar la Liturgia a la mentalidad\u00a0<\/i><i>y tradiciones de los pueblos<\/i><\/span><\/h2>\n<p>37. La Iglesia no pretende imponer una r\u00edgida uniformidad en aquello que no afecta a la fe o al bien de toda la comunidad, ni siquiera en la Liturgia: por el contrario, respeta y promueve el genio y las cualidades peculiares de las distintas razas y pueblos. Estudia con simpat\u00eda y, si puede, conserva integro lo que en las costumbres de los pueblos encuentra que no est\u00e9 indisolublemente vinculado a supersticiones y errores, y aun a veces lo acepta en la misma Liturgia, con tal que se pueda armonizar con el verdadero y aut\u00e9ntico esp\u00edritu lit\u00fargico.<\/p>\n<p>38. Al revisar los libros lit\u00fargicos, salvada la unidad sustancial del rito romano, se admitir\u00e1n variaciones y adaptaciones leg\u00edtimas a los diversos grupos, regiones, pueblos, especialmente en las misiones, y se tendr\u00e1 esto en cuenta oportunamente al establecer la estructura de los ritos y las r\u00fabricas.<\/p>\n<p>39. Corresponder\u00e1 a la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de la que se habla en el art\u00edculo 22, \u00a7 2, determinar estas adaptaciones dentro de los l\u00edmites establecidos, en las ediciones t\u00edpicas de los libros lit\u00fargicos, sobre todo en lo tocante a la administraci\u00f3n de los Sacramentos, de los sacramentales, procesiones, lengua lit\u00fargica, m\u00fasica y arte sagrados, siempre de conformidad con las normas fundamentales contenidas en esta Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>40. Sin embargo, en ciertos lugares y circunstancias, urge una adaptaci\u00f3n m\u00e1s profunda de la Liturgia, lo cual implica mayores dificultades. Por tanto:<\/p>\n<p>1). La competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de que se habla en el art\u00edculo 22, \u00a7 2, considerar\u00e1 con solicitud y prudencia los elementos que se pueden tomar de las tradiciones y genio de cada pueblo para incorporarlos al culto divino. Las adaptaciones que se consideren \u00fatiles o necesarias se propondr\u00e1n a la Sede Apost\u00f3lica para introducirlas con su consentimiento.<\/p>\n<p>2). Para que la adaptaci\u00f3n se realice con la necesaria cautela, si es preciso, la Sede Apost\u00f3lica conceder\u00e1 a la misma autoridad eclesi\u00e1stica territorial la facultad de permitir y dirigir las experiencias previas necesarias en algunos grupos preparados para ello y por un tiempo determinado.<\/p>\n<p>3). Como las leyes lit\u00fargicas suelen presentar dificultades especiales en cuanto a la adaptaci\u00f3n, sobre todo en las misiones, al elaborarlas se emplear\u00e1 la colaboraci\u00f3n de hombres peritos en la cuesti\u00f3n de que se trata.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800080;\"><b>IV. FOMENTO DE LA VIDA LIT\u00daRGICA\u00a0<\/b><b>EN LA DI\u00d3CESIS Y EN LA PARROQUIA<\/b><\/span><\/h2>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Vida lit\u00fargica diocesana<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>41. El Obispo debe ser considerado como el gran sacerdote de su grey, de quien deriva y depende, en cierto modo, la vida en Cristo de sus fieles.<\/p>\n<p>Por eso, conviene que todos tengan en gran aprecio la vida lit\u00fargica de la di\u00f3cesis en torno al Obispo, sobre todo en la Iglesia catedral; persuadidos de que la principal manifestaci\u00f3n de la Iglesia se realiza en la participaci\u00f3n plena y activa de todo el pueblo santo de Dios en las mismas celebraciones lit\u00fargicas, particularmente en la misma Eucarist\u00eda, en una misma oraci\u00f3n, junto al \u00fanico altar donde preside el Obispo, rodeado de su presbiterio y ministros.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Vida lit\u00fargica parroquial<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>42. Como no lo es posible al Obispo, siempre y en todas partes, presidir personalmente en su Iglesia a toda su grey, debe por necesidad erigir diversas comunidades de fieles. Entre ellas sobresalen las parroquias, distribuidas localmente bajo un pastor que hace las veces del Obispo, ya que de alguna manera representan a la Iglesia visible establecida por todo el orbe.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed la necesidad de fomentar te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente entre los fieles y el clero la vida lit\u00fargica parroquial y su relaci\u00f3n con el Obispo. Hay que trabajar para que florezca el sentido comunitario parroquial, sobre todo en la celebraci\u00f3n com\u00fan de la Misa dominical.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800080;\"><b>V) FOMENTO DE LA ACCI\u00d3N PASTORAL LIT\u00daRGICA<\/b><\/span><\/h2>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Signo de Dios sobre nuestro tiempo<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>43. El celo por promover y reformar la sagrada Liturgia se considera, con raz\u00f3n, como un signo de las disposiciones providenciales de Dios en nuestro tiempo, como el paso del Esp\u00edritu Santo por su Iglesia, y da un sello caracter\u00edstico a su vida, e inclusive a todo el pensamiento y a la acci\u00f3n religiosa de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>En consecuencia, para fomentar todav\u00eda m\u00e1s esta acci\u00f3n pastoral lit\u00fargica en la Iglesia, el sacrosanto Concilio decreta:<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Comisi\u00f3n lit\u00fargica nacional<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>44. Conviene que la competente autoridad eclesi\u00e1stica territorial, de que se habla en el art\u00edculo 22, p\u00e1rrafo 2, instituya una comisi\u00f3n Lit\u00fargica con la que colaborar\u00e1n especialistas en la ciencia lit\u00fargica, m\u00fasica, arte sagrado y pastoral. A esta Comisi\u00f3n ayudar\u00e1 en lo posible un instituto de Liturgia Pastoral compuesto por miembros eminentes en estas materias, sin excluir los seglares, seg\u00fan las circunstancias. La Comisi\u00f3n tendr\u00e1 como tarea encauzar dentro de su territorio la acci\u00f3n pastoral lit\u00fargica bajo la direcci\u00f3n de la autoridad territorial eclesi\u00e1stica arriba mencionada, y promover los estudios y experiencias necesarias cuando se trate de adaptaciones que deben proponerse a la Sede Apost\u00f3lica.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Comisi\u00f3n lit\u00fargica diocesana<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>45. Asimismo, cada di\u00f3cesis contar\u00e1 con una Comisi\u00f3n de Liturgia para promover la acci\u00f3n lit\u00fargica bajo la autoridad del Obispo.<\/p>\n<p>A veces, puede resultar conveniente que varias di\u00f3cesis formen una sola Comisi\u00f3n, la cual aunando esfuerzos promueva el apostolado lit\u00fargico.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Comisiones de m\u00fasica sagrada y arte sacro<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>46. Adem\u00e1s de la Comisi\u00f3n de Sagrada Liturgia se establecer\u00e1n tambi\u00e9n en cada di\u00f3cesis, dentro de lo posible, comisiones de m\u00fasica y de arte sacro.<\/p>\n<p>Es necesario que estas tres comisiones trabajen en estrecha colaboraci\u00f3n, y aun muchas veces convendr\u00e1 que se fundan en una sola.<\/p>\n<div class=\"sharelinks\" style=\"\">\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo I: Principios Generales\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=899\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"56\" height=\"20\" alt=\"facebook\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/facebook.png?resize=56%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo I: Principios Generales\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/plus.google.com\/share?url=https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=899\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"60\" height=\"20\" alt=\"google plus\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/googleplus.png?resize=60%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo I: Principios Generales\" Nagar\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"http:\/\/twitter.com\/home?status=Cap\u00edtulo I: Principios Generales https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=899\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"70\" height=\"20\" alt=\"twitter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/twitter.png?resize=70%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO I:\u00a0PRINCIPIOS GENERALES PARA LA REFORMA\u00a0Y FOMENTO DE LA SAGRADA LITURGIA I. NATURALEZA DE LA SAGRADA LITURGIA\u00a0Y SU IMPORTANCIA EN LA VIDA DE LA IGLESIA La obra de la salvaci\u00f3n se realiza en Cristo 5. Dios, que \u00abquiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u00bb (1 Tim., 2,4), \u00abhabiendo &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=899\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":900,"parent":893,"menu_order":2,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"class_list":["post-899","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","nodate","item-wrap"],"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/P2YM3J-ev","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/899","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=899"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/899\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":960,"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/899\/revisions\/960"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/893"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}