{"id":966,"date":"2013-01-15T11:46:49","date_gmt":"2013-01-15T10:46:49","guid":{"rendered":"http:\/\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/?page_id=966"},"modified":"2013-01-15T11:46:49","modified_gmt":"2013-01-15T10:46:49","slug":"capitulo-iv-el-oficio-divino","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=966","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo IV: El Oficio Divino"},"content":{"rendered":"<h1 align=\"center\"><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b>CAP\u00cdTULO IV:\u00a0<\/b><b>EL OFICIO DIVINO<\/b><\/span><\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/breviario2.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"967\" data-permalink=\"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?attachment_id=967\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/breviario2.jpg?fit=400%2C305&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"400,305\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"breviario2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/breviario2.jpg?fit=300%2C228&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/breviario2.jpg?fit=400%2C305&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-967\" alt=\"breviario2\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/breviario2-300x228.jpg?resize=300%2C228\" width=\"300\" height=\"228\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/breviario2.jpg?resize=300%2C228&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/breviario2.jpg?w=400&amp;ssl=1 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Obra de Cristo y de la Iglesia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>83. El Sumo Sacerdote de la nueva y eterna Alianza, Cristo Jes\u00fas, al tomar la naturaleza humana, introdujo en este exilio terrestre aquel himno que se canta perpetuamente en las moradas celestiales. El mismo une a S\u00ed la comunidad entera de los hombres y la asocia al canto de este divino himno de alabanza.<\/p>\n<p>Porque esta funci\u00f3n sacerdotal se prolonga a trav\u00e9s de su Iglesia, que, sin cesar, alaba al Se\u00f1or e intercede por la salvaci\u00f3n de todo el mundo no s\u00f3lo celebrando la Eucarist\u00eda, sino tambi\u00e9n de otras maneras, principalmente recitando el Oficio divino.<\/p>\n<p>84. Por una antigua tradici\u00f3n cristiana, el Oficio divino est\u00e1 estructurado de tal manera que la alabanza de Dios consagra el curso entero del d\u00eda y de la noche, y cuando los sacerdotes y todos aquellos que han sido destinados a esta funci\u00f3n por instituci\u00f3n de la Iglesia cumplen debidamente ese admirable c\u00e1ntico de alabanza, o cuando los fieles oran junto con el sacerdote en la forma establecida, entonces es en verdad la voz de la misma Esposa que habla al Esposo; m\u00e1s a\u00fan, es la oraci\u00f3n de Cristo, con su Cuerpo, al Padre.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Obligaci\u00f3n y alt\u00edsimo honor<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>85. Por tanto, todos aquellos que ejercen esta funci\u00f3n, por una parte, cumplen la obligaci\u00f3n de la Iglesia, y por otra, participan del alt\u00edsimo honor de la Esposa de Cristo, ya que, mientras alaban a Dios, est\u00e1n ante su trono en nombre de la madre Iglesia.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Valor pastoral del Oficio divino<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>86. Los sacerdotes dedicados al sagrado ministerio pastoral rezar\u00e1n con tanto mayor fervor las alabanzas de las Horas cuando m\u00e1s vivamente est\u00e9n convencidos de que deben observar la amonestaci\u00f3n de San Pablo: \u00abOrad sin interrupci\u00f3n\u00bb (<i>1 Tes<\/i>., 5,17); pues s\u00f3lo el Se\u00f1or puede dar eficacia y crecimiento a la obra en que trabajan, seg\u00fan dijo: \u00abSin M\u00ed, no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (<i>Jn<\/i>., 15,5); por esta raz\u00f3n los Ap\u00f3stoles, al constituir di\u00e1conos, dijeron: \u00abAs\u00ed nosotros nos dedicaremos de lleno a la oraci\u00f3n y al ministerio de la palabra\u00bb (<i>Act<\/i>., 6,4).<\/p>\n<p>87. Pero al fin de que los sacerdotes y dem\u00e1s miembros de la Iglesia puedan rezar mejor y m\u00e1s perfectamente el Oficio divino en las circunstancias actuales, el sacrosanto Concilio, prosiguiendo la reforma felizmente iniciada por la Santa Sede, ha determinado establecer lo siguiente, en relaci\u00f3n con el Oficio seg\u00fan el rito romano:<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Curso tradicional de las Horas<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>88. Siendo el fin del Oficio la santificaci\u00f3n del d\u00eda, restabl\u00e9zcase el curso tradicional de las Horas de modo que, dentro de lo posible, \u00e9stas correspondan de nuevo a su tiempo natural y a la vez se tengan en cuenta las circunstancias de la vida moderna en que se hallan especialmente aquellos que se dedican al trabajo apost\u00f3lico.<\/p>\n<p>89. Por tanto, en la reforma del Oficio gu\u00e1rdense estas normas:<\/p>\n<ul>\n<li><i>a)<\/i> Laudes, como oraci\u00f3n matutina, y V\u00edsperas, como oraci\u00f3n vespertina, que, seg\u00fan la venerable tradici\u00f3n de toda la Iglesia, son el doble quicio sobre el que gira el Oficio cotidiano, se deben considerar y celebrar como las Horas principales.<\/li>\n<li><i>b)<\/i> Las Completas tengan una forma que responda al final del d\u00eda.<\/li>\n<li><i>c)<\/i> La hora llamada Maitines, aunque en el coro conserve el car\u00e1cter de alabanza nocturna, comp\u00f3ngase de manera que pueda rezarse a cualquier hora del d\u00eda y tenga menos salmos y lecturas m\u00e1s largas.<\/li>\n<li><i>d)<\/i> Supr\u00edmase la Hora de Prima.<\/li>\n<li><i>e)<\/i> En el coro cons\u00e9rvense las Horas menores, Tercia, Sexta y Nona. Fuera del coro se puede decir una de las tres, la que m\u00e1s se acomode al momento del d\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Fuente de piedad<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>90. El Oficio divino, en cuanto oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia, es, adem\u00e1s, fuente de piedad y alimento de la oraci\u00f3n personal. por eso se exhorta en el Se\u00f1or a los sacerdotes y a cuantos participan en dicho Oficio, que al rezarlo, la mente concuerde con la voz, y para conseguirlo mejor adquieran una instrucci\u00f3n lit\u00fargica y b\u00edblica m\u00e1s rica, principalmente acerca de los salmos.<\/p>\n<p>Al realizar la reforma, ad\u00e1ptese el tesoro venerable del Oficio romano de manera que puedan disfrutar de \u00e9l con mayor amplitud y facilidad todos aquellos a quienes se les conf\u00eda.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Distribuci\u00f3n de los salmos<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>91. Para que pueda realmente observarse el curso de las Horas, propuesto en el art\u00edculo 89, distrib\u00fayanse los salmos no es una semana, sino en un per\u00edodo de tiempo m\u00e1s largo.<\/p>\n<p>El trabajo de revisi\u00f3n del Salterio, felizmente emprendido, ll\u00e9vese a t\u00e9rmino cuanto antes, teniendo en cuenta el lat\u00edn cristiano, el uso lit\u00fargico, incluido el canto, y toda la tradici\u00f3n de la Iglesia latina.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Ordenaci\u00f3n de las lecturas<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>92. En cuanto a las lecturas, obs\u00e9rvese lo siguiente:<\/p>\n<ul>\n<li><i>a)<\/i> Ord\u00e9nense las lecturas de la Sagrada Escritura de modo que los tesoros de la palabra divina sean accesibles, con mayor facilidad y plenitud.<\/li>\n<li><i>b)<\/i> Est\u00e9n mejor seleccionadas las lecturas tomadas de los Padres, Doctores y Escritores eclesi\u00e1sticos.<\/li>\n<li><i>c)<\/i> Devu\u00e9lvase su verdad hist\u00f3rica a las pasiones o vidas de los santos.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Revisi\u00f3n de los himnos<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>93. Restit\u00fayase a los himnos, en cuento sea conveniente, la forma primitiva, quitando o cambiando lo que tiene sabor mitol\u00f3gico o es menos conforme a la piedad cristiana. Seg\u00fan la conveniencia, introd\u00fazcanse tambi\u00e9n otros que se encuentran en el rico repertorio himnol\u00f3gico.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><b><i>Tiempo del rezo de las Horas<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>94. Ayuda mucho, tanto para santificar realmente el d\u00eda como para recitar con fruto espiritual las Horas, que en su recitaci\u00f3n se observe el tiempo m\u00e1s aproximado al verdadero tiempo natural de cada Hora can\u00f3nica.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\" data-mce-mark=\"1\"><i>Obligaci\u00f3n del Oficio divino<\/i><\/span><\/h3>\n<p>95. Las comunidades obligadas al coro, adem\u00e1s de la Misa conventual, est\u00e1n obligadas a celebrar cada d\u00eda el Oficio divino en el coro, en esta forma:<\/p>\n<ul>\n<li><i>a)<\/i> Todo el Oficio, las comunidades de can\u00f3nigos, de monjes y monjas y de otros regulares obligados al coro por derecho o constituciones.<\/li>\n<li><i>b)<\/i> Los cabildos catedrales o colegiales, las partes del Oficio a que est\u00e1n obligados por derecho com\u00fan o particular.<\/li>\n<li><i>c)<\/i> Todos los miembros de dichas comunidades que o tengan \u00f3rdenes mayores o hayan hecho profesi\u00f3n solemne, exceptuados los legos, deben recitar en particular las Horas can\u00f3nicas que no hubieren rezado en coro.<\/li>\n<\/ul>\n<p>96. Los cl\u00e9rigos no obligados a coro, si tienen \u00f3rdenes mayores, est\u00e1n obligados a rezar diariamente, en privado o en com\u00fan, todo el Oficio, a tenor del art\u00edculo 89.<\/p>\n<p>97. Determinen las r\u00fabricas las oportunas conmutaciones del Oficio divino con una acci\u00f3n lit\u00fargicas.<\/p>\n<p>En casos particulares, y por causa justa, los ordinarios pueden dispensar a sus s\u00fabditos de la obligaci\u00f3n de rezar el Oficio, en todo o en parte, o bien permutarlo.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>98. Los miembros de cualquier Instituto de estado de perfecci\u00f3n que, en virtud de las Constituciones, rezan alguna parte del Oficio divino, hacen oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia.<\/p>\n<p>Asimismo hacen oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia si rezan, en virtud de las Constituciones, alg\u00fan Oficio parvo, con tal que est\u00e9 estructurado a la manera del Oficio divino y debidamente aprobado.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><i>Recitaci\u00f3n comunitaria del Oficio divino<\/i><\/span><\/h3>\n<p>99. siendo el Oficio divino la voz de la Iglesia o sea, de todo el Cuerpo m\u00edstico, que alaba p\u00fablicamente a Dios, se recomienda que los cl\u00e9rigos no obligados a coro, y principalmente los sacerdotes que viven en comunidad o se hallan reunidos, recen en com\u00fan, al menos, una parte del Oficio divino.<\/p>\n<p>Todos cuantos rezan el Oficio, ya en coro ya en com\u00fan, cumplan la funci\u00f3n que se les ha confiado con la m\u00e1xima perfecci\u00f3n, tanto por la devoci\u00f3n interna como por la manera externa de proceder. Conviene, adem\u00e1s, que, seg\u00fan las ocasiones, se cante el Oficio en el coro y en com\u00fan.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><i>Participaci\u00f3n de los fieles en el Oficio<\/i><\/span><\/h3>\n<p>100. Procuren los pastores de almas que las Horas principales, especialmente las V\u00edsperas, se celebren comunitariamente en la Iglesia los domingos y fiestas m\u00e1s solemnes. Se recomienda, asimismo, que los laicos recen el Oficio divino o con los sacerdotes o reunidos entre s\u00ed e inclusive en particular.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Uso del lat\u00edn o de la lengua vern\u00e1cula<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>101. \u00a71. De acuerdo con la tradici\u00f3n secular del rito latino, en el Oficio divino se ha de conservar para los cl\u00e9rigos la lengua latina. Sin embargo, para aquellos cl\u00e9rigos a quienes el uso del lat\u00edn significa un grave obst\u00e1culo en el rezo digno del Oficio, el ordinario puede conceder en cada caso particular el uso de una traducci\u00f3n vern\u00e1cula seg\u00fan la norma del art\u00edculo 36.<\/p>\n<p>\u00a7 2. El superior competente puede conceder a las monjas y tambi\u00e9n a los miembros, varones no cl\u00e9rigos o mujeres, de los Institutos de estado de perfecci\u00f3n, el uso de la lengua vern\u00e1cula en el Oficio divino, aun para la recitaci\u00f3n coral, con tal que la versi\u00f3n est\u00e9 aprobada.<\/p>\n<p>\u00a7 3. Cualquier cl\u00e9rigo que, obligado al Oficio divino, lo celebra en lengua vern\u00e1cula con un grupo de fieles o con aquellos a quienes se refiere el \u00a7 2, satisface su obligaci\u00f3n siempre que la traducci\u00f3n est\u00e9 aprobada.<\/p>\n<div class=\"sharelinks\" style=\"\">\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo IV: El Oficio Divino\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=966\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"56\" height=\"20\" alt=\"facebook\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/facebook.png?resize=56%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo IV: El Oficio Divino\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/plus.google.com\/share?url=https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=966\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"60\" height=\"20\" alt=\"google plus\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/googleplus.png?resize=60%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo IV: El Oficio Divino\" Nagar\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"http:\/\/twitter.com\/home?status=Cap\u00edtulo IV: El Oficio Divino https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=966\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"70\" height=\"20\" alt=\"twitter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/twitter.png?resize=70%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO IV:\u00a0EL OFICIO DIVINO Obra de Cristo y de la Iglesia 83. 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