{"id":969,"date":"2013-01-15T11:49:56","date_gmt":"2013-01-15T10:49:56","guid":{"rendered":"http:\/\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/?page_id=969"},"modified":"2013-01-15T11:50:13","modified_gmt":"2013-01-15T10:50:13","slug":"capitulo-v-el-ano-liturgico","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=969","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo V: El A\u00f1o Lit\u00fargico"},"content":{"rendered":"<h1 align=\"center\"><span style=\"color: #800080;\"><b>CAP\u00cdTULO V:\u00a0<\/b><b>EL A\u00d1O LIT\u00daRGICO<\/b><\/span><\/h1>\n<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"970\" data-permalink=\"https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?attachment_id=970\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico.jpg?fit=800%2C802&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,802\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"ciclo_liturgico\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico.jpg?fit=300%2C300&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico.jpg?fit=800%2C802&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-970\" alt=\"ciclo_liturgico\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arzmadrid.es\/svsc\/wp\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico-300x300.jpg?resize=300%2C300\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/ciclo_liturgico.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Sentido del a\u00f1o lit\u00fargico<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>102. La santa madre Iglesia considera deber suyo celebrar con un sagrado recuerdo en d\u00edas determinados a trav\u00e9s del a\u00f1o la obra salv\u00edfica de su divino Esposo. Cada semana, en el d\u00eda que llam\u00f3 \u00abdel Se\u00f1or\u00bb, conmemora su Resurrecci\u00f3n, que una vez al a\u00f1o celebra tambi\u00e9n, junto con su santa Pasi\u00f3n, en la m\u00e1xima solemnidad de la Pascua.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en el c\u00edrculo del a\u00f1o desarrolla todo el misterio de cristo, desde la Encarnaci\u00f3n y la Navidad hasta la Ascensi\u00f3n, Pentecost\u00e9s y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Conmemorando as\u00ed los misterios de la Redenci\u00f3n, abre las riquezas del poder santificador y de los m\u00e9ritos de su Se\u00f1or, de tal manera que, en cierto modo, se hacen presentes en todo tiempo para que puedan los fieles ponerse en contacto con ellos y llenarse de la gracia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>103. En la celebraci\u00f3n de este c\u00edrculo anual de los misterios de Cristo, la santa Iglesia venera con amor especial a la bienaventurada Madre de Dios, la Virgen Mar\u00eda,unida con lazo indisoluble a la obra salv\u00edfica del su Hijo; en Ella, la Iglesia admira y ensalza el fruto m\u00e1s espl\u00e9ndido de la Redenci\u00f3n y la contempla gozosamente, como una pur\u00edsima imagen de lo que ella misma, toda entera, ans\u00eda y espera ser.<\/p>\n<p>104. Adem\u00e1s, la Iglesia introdujo en el c\u00edrculo anual el recuerdo de los m\u00e1rtires y de los dem\u00e1s santos, que llegados a la perfecci\u00f3n por la multiforme gracia de Dios y habiendo ya alcanzado la salvaci\u00f3n eterna, cantan la perfecta alabanza a Dios en el cielo e interceden por nosotros. Porque al celebrar el tr\u00e1nsito de los santos de este mundo al cielo, la Iglesia proclama el misterio pascual cumplido en ellos, que sufrieron y fueron glorificados con Cristo, propone a los fieles sus ejemplos, los cuales atraen a todos por Cristo al Padre y por los m\u00e9ritos de los mismos implora los beneficios divinos.<\/p>\n<p>105. Por \u00faltimo, en diversos tiempos del a\u00f1o, de acuerdo a las instituciones tradicionales, la Iglesia completa la formaci\u00f3n de los fieles por medio de ejercicios de piedad espirituales y corporales, de la instrucci\u00f3n, de la plegaria y las obras de penitencia y misericordia. En consecuencia, el sacrosanto Concilio decidi\u00f3 establecer lo siguiente:<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Revalorizaci\u00f3n del domingo<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>106. La Iglesia, por una tradici\u00f3n apost\u00f3lica, que trae su origen del mismo d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho d\u00edas, en el d\u00eda que es llamado con raz\u00f3n \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb o domingo. En este d\u00eda los fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucarist\u00eda, recuerden la Pasi\u00f3n, la Resurrecci\u00f3n y la gloria del Se\u00f1or Jes\u00fas y den gracias a Dios, que los \u00abhizo renacer a la viva esperanza por la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo de entre los muertos\u00bb (<i>1 Pe<\/i>, 1,3). Por esto el domingo es la fiesta primordial, que debe presentarse e inculcarse a la piedad de los fieles, de modo que sea tambi\u00e9n d\u00eda de alegr\u00eda y de liberaci\u00f3n del trabajo. No se le antepongan otras solemnidades, a no ser que sean de veras de suma importancia, puesto que el domingo es el fundamento y el n\u00facleo de todo el a\u00f1o lit\u00fargico.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Revisi\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>107. Rev\u00edsese al a\u00f1o lit\u00fargico de manera que, conservadas o restablecidas las costumbres e instituciones tradicionales de los tiempos sagrados de acuerdo con las circunstancias de nuestra \u00e9poca, se mantenga su \u00edndole primitiva para que alimente debidamente la piedad de los fieles en la celebraci\u00f3n de los misterios de la redenci\u00f3n cristiana, muy especialmente del misterio pascual. Las adaptaciones, de acuerdo con las circunstancias de lugar, si son necesarias, h\u00e1ganse seg\u00fan la norma de los art\u00edculos 39 y 40.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Orientaci\u00f3n de los fieles<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>108. Ori\u00e9ntese el esp\u00edritu de los fieles, sobre todo, a las fiestas del Se\u00f1or, en las cuales se celebran los misterios de salvaci\u00f3n durante el curso del a\u00f1o. Por tanto, el cielo temporal tenga su debido lugar por encima de las fiestas de los santos, de modo que se conmemore convenientemente el ciclo entero del misterio salv\u00edfico.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Cuaresma<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>109. Puesto que el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados m\u00e1s intensamente a o\u00edr la palabra de Dios y a la oraci\u00f3n, para que celebran el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparaci\u00f3n del bautismo y mediante la penitencia, d\u00e9se particular relieve en la Liturgia y en la catequesis lit\u00fargica al doble car\u00e1cter de dicho tiempo. Por consiguiente:<\/p>\n<ul>\n<li><i>a)<\/i> Usense con mayor abundancia los elementos bautismales propios de la Liturgia cuaresmal y, seg\u00fan las circunstancias, rest\u00e1urense ciertos elementos de la tradici\u00f3n anterior.<\/li>\n<li><i>b)<\/i> D\u00edgase lo mismo de los elementos penitenciales. Y en cuanto a la catequesis, inc\u00falquese a los fieles, junto con las consecuencias sociales del pecado, la naturaleza propia de la penitencia, que lo detesta en cuanto es ofensa de Dios; no se olvide tampoco la participaci\u00f3n de la Iglesia en la acci\u00f3n penitencial y encar\u00e9zcase la oraci\u00f3n por los pecadores.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Penitencia individual y social<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>110. La penitencia del tiempo cuaresmal no debe ser s\u00f3lo interna e individual, sino tambi\u00e9n externa y social. Fom\u00e9ntese la pr\u00e1ctica penitencia de acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos paises y condiciones de los fieles y recomi\u00e9ndese por parte de las autoridades de que se habla en el art\u00edculo 22.<\/p>\n<p>Sin embargo, t\u00e9ngase como sagrado el ayuno pascual; ha de celebrarse en todas partes el Viernes de la Pasi\u00f3n y Muerte del Se\u00f1or y aun extenderse, seg\u00fan las circunstancias, al S\u00e1bado Santo, para que de este modo se llegue al gozo del Domingo de Resurrecci\u00f3n con \u00e1nimo elevado y entusiasta.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800080;\"><b><i>Fiestas de los santos<\/i><\/b><\/span><\/h3>\n<p>111. De acuerdo con la tradici\u00f3n, la Iglesia rinde culto a los santos y venera sus im\u00e1genes y sus reliquias aut\u00e9nticas. Las fiestas de los santos proclaman las maravillas de Cristo en sus servidores y proponen ejemplos oportunos a la imitaci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p>Para que las fiestas de los santos no prevalezcan sobre los misterios de la salvaci\u00f3n, d\u00e9jese la celebraci\u00f3n de muchas de ellas a las Iglesias particulares, naciones o familias religiosas, extendiendo a toda la Iglesia s\u00f3lo aquellas que recuerdan a santos de importancia realmente universal.<\/p>\n<div class=\"sharelinks\" style=\"\">\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo V: El A\u00f1o Lit\u00fargico\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=969\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"56\" height=\"20\" alt=\"facebook\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/facebook.png?resize=56%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo V: El A\u00f1o Lit\u00fargico\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/plus.google.com\/share?url=https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=969\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"60\" height=\"20\" alt=\"google plus\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/googleplus.png?resize=60%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<a title=\"Cap\u00edtulo V: El A\u00f1o Lit\u00fargico\" Nagar\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" href=\"http:\/\/twitter.com\/home?status=Cap\u00edtulo V: El A\u00f1o Lit\u00fargico https:\/\/svsc.archimadrid.es\/?page_id=969\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"70\" height=\"20\" alt=\"twitter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/svsc.archimadrid.es\/wp-content\/plugins\/facebook-google-twitter-share\/images\/twitter.png?resize=70%2C20&#038;ssl=1\"><\/a>\n\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAP\u00cdTULO V:\u00a0EL A\u00d1O LIT\u00daRGICO Sentido del a\u00f1o lit\u00fargico 102. 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